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“La Facultad de Arte Danzario del Instituto Superior de Arte: su quehacer artístico – pedagógico dentro del Sistema Nacional de Enseñanza Artística en Cuba”.
Por: Dra. Bárbara Balbuena Gutiérrez.
Fotografía: travelreportmx.com


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Desde la época colonial hasta el presente, la danza  constituye una de las expresiones artísticas que mayor predominio ha tenido en el gusto estético de nuestra población, como forma sublime de comunicación no verbal, de conexión con la vida misma y las tradiciones culturales de la sociedad. Sobre la base de su legado histórico y de la acumulación de sus saberes, la danza forma parte del patrimonio cultural cubano.

La danza en Cuba ha alcanzado un amplio e importante desarrollo que incluye la coexistencia tanto de su praxis como de su conceptualización, en cuales quiera que sean sus vías de manifestarse: el ritual religioso, la recreación colectiva o el espectáculo teatral; así como de sus principales estilos o formas de expresiones actuales: la Danza Folklórica, el Ballet y la Danza Contemporánea.

Partiendo de las sólidas raíces de nuestra tradición danzaria, tanto en el plano artístico profesional como en el pedagógico, es que se crean las bases para fundar el primer centro para la enseñanza de este arte por el gobierno revolucionario en 1961: La Escuela Provincial de Ballet de La Habana. Un año después, abre la especialidad de Ballet en la Escuela Nacional de Arte y posteriormente, en 1965, se inauguró la Escuela Nacional de Danza Moderna y Folklórica. Desde sus inicios, la orientación de la enseñanza de la danza en la academia, se encaminó en la capacitación de sus alumnos en el aspecto interpretativo, docente y en la motivación hacia la labor de la creación coreográfica, con el objetivo de lograr la formación integral de un profesional que pasara a formar parte de la vanguardia artística y pedagógica de la nación.

La fundación de la Escuela Nacional de Arte (ENA) en el año 1962, produjo un gran impacto en el campo sociocultural cubano, dado por las circunstancias y acontecimientos históricos que definieron la proyección de esta institución y las diversas especialidades que albergó: la música, las artes plásticas, el teatro y la danza.

Con el triunfo de la revolución cubana en el 1959, se da inicio a un programa que tenía entre sus objetivos solucionar la grave situación que presentaba la educación cubana. En primer orden se desarrolló en 1961 la Campaña Nacional de Alfabetización y posteriormente en 1962 se inició el Plan Nacional de Becas. Dentro de este último proyecto se incluyó el desarrollo de la apreciación y la enseñanza de las artes.

El instructor de arte, perfil hasta entonces inexistente en nuestro país, fue la consecuencia de la creación de los primeros cursos para formar especialistas que se ocuparon de difundir el arte y la cultura en todo el territorio nacional, al igual que lo hicieron con anterioridad los alfabetizadotes. También fueron ellos los primeros encargados en detectar los talentos potenciales para su posterior ingreso en la formación artística profesional.

Paralelamente, en estos años se definió un nuevo proyecto pedagógico para la formación de diversas especialidades que tenían un reconocimiento en la cultura nacional, este tuvo su colofón en la fundación de la ENA, que se dedicaría a la enseñanza profesional de las artes.

El consejo Nacional de Cultura (CNC) organizó una comisión de estudio que se encargó de idear el carácter sistémico de la enseñanza artística en Cuba. La estructura de este sistema, ha sido comparado por varios investigadores con una pirámide: la base lo constituye el Nivel Elemental, otro escalón es el Nivel Medio Profesional y en la cúspide, el Nivel Superior.

Entre las características fundamentales del Sistema de Enseñanza Artística cubana, podemos mencionar las siguientes:

  1. Se estableció desde un inicio el criterio de la selectividad como parámetro de decantación para el ingreso, marcado por requisitos propios de cada especialidad, noción que sentaba las bases de un adecuado rendimiento y calidad académica de los futuros graduados sin afectar con ello su democratización, pues todos los interesados, sin discriminación de ningún tipo, tenían el derecho de acceder a los exámenes de admisión.
  2. La enseñanza es gratuita, así como la adquisición de la base material de estudio especializada y los beneficios de la condición de becados de los estudiantes.
  3. Este sistema incluye la enseñanza profesional de las artes y la continuación de los estudios de la enseñanza general con sus planes de estudio vigentes, tanto en la primaria, la secundaria básica, como el preuniversitario. Esto propicia una mejor organización del proceso, pues los estudiantes están sometidos a una doble carga docente, y por otro lado, en el caso de no continuar en este perfil, podrían posteriormente acceder a  otra carrera universitaria.
  4. Los estudiantes proceden de todo el país, de allí el carácter nacional del sistema. El criterio parte de seleccionar los talentos potenciales en todo el territorio, los cuales una vez graduados, retoman mayoritariamente a sus lugares de origen  para el desarrollo del arte y su enseñanza, de acuerdo a los conocimientos adquiridos en su carrera.
  5. El carácter eliminatorio de la carrera, tanto por rendimiento en la especialidad, como en el académico general. La selectividad no solo se aplica para el ingreso, sino también para su permanencia en la escuela. Este criterio fue un importante cimiento para la obtención de la alta calidad del movimiento artístico y la enseñanza del arte cubanos.

 

Otro factor importante en el Sistema de Enseñanza Artística ha sido la composición de su claustro, el cual fue integrado desde sus inicios por artistas en activo, procedentes de la vanguardia y con un reconocimiento profesional. Este criterio se mantiene vigente, principalmente para el nivel medio y superior de todos los perfiles, en el cual se sustenta también la calidad de la enseñanza  y el prestigio de las instituciones docentes.

La ENA y su esquema institucional influyó para la conformación de las Escuelas Vocacionales de Arte y el Instituto Superior de Arte, pues sirvió de modelo para establecer los planes de estudios, los programas y los métodos para la enseñanza en todos los perfiles, así como la conformación de los claustros. Fue considerada por un largo período de  tiempo, como el centro de mayor nivel académico del país, por esa razón la enseñanza superior del arte se vio obligada a proyectarse por encima de ese derrotero ya alcanzado y a definir un proyecto propio en correspondencia con las necesidades del encargo social del arte contemporáneo.

A partir de la primera promoción de graduados (profesores - bailarines de danza moderna y folklórica) de la ENA en el año 1974, y su posterior ubicación en diferentes instituciones artísticas y docentes de todo el país, se comienza a elevar el nivel profesional de estas especialidades, tanto en el aspecto de la práctica artística como en la metodológica. Este hecho propició la apertura de las escuelas de nivel elemental de danza de forma ascendente en todas las provincias del país, excepto Santic Spíritus.
Posteriormente y propiciado por el desarrollo artístico y cultural del país, se abre el perfil de Danza Folklórica con el nivel medio en la Escuela Profesional de Arte de Villa Clara en el año 1992. Esta provincia fue seleccionada por la Dirección de Enseñanza Artística del Ministerio Nacional de Cultura debido a la existencia de focos folklóricos donde las manifestaciones músico - danzarias tienen características particulares y diversas, por el desarrollo alcanzado en la proyección escénica de esta vertiente cultural, y por la existencia de un claustro capacitado para llevar a cabo el proceso de enseñanza en dicho perfil. Luego en el 2005, se amplía esta escuela y se agrega el perfil de Danza Contemporánea.
Seis años más tarde, en el año 1998, se da paso al nivel medio en los perfiles de Danza Contemporánea y Danza Folklórica, en la Escuela Vocacional de Arte de Santiago de Cuba. Esta provincia contiene un vasto movimiento danzario - musical de carácter  popular tradicional, así como un amplio claustro de profesores graduados de la END y del ISA. Estos hechos  determinaron la selección de Santiago de Cuba como sede  para responder a esa nueva necesidad en el campo de la enseñanza artística. En el 2002 se da paso al nivel medio en la provincia de Holguín y por último Granma, en el 2006.
Es importante mencionar que en la década del 90, correspondiente al llamado “Período Especial”, se comienzan a realizar cambios sustanciales en los planes de estudio de la enseñanza superior y la medio superior de Cuba. Por ende se inicia en las escuelas de nivel medio de danza la aplicación de la Enseñanza Modular a partir de un trabajo de investigación práctica, dado en un pilotaje realizado en la Escuela Nacional de Danza con un primer año de tronco común y dos años de especialización en los perfiles de: Danza Contemporánea, Folklórica, Doble especialización, Espectáculos Musicales y un perfil docente.  Este se fue validando hasta ponerlo en práctica en el resto de las escuelas de nivel medio del país. Ese proceso fue posible gracias a la estabilidad que habían tenido los planes de estudios de la especialidad hasta ese momento. Anteriormente la Enseñanza Técnica y Profesional ofrecía una categoría de profesional, pero no había una equivalencia de ese título con un  Nivel Medio Superior. Se analiza la denominación de Bachiller en Arte (nomenclatura del CAME),  el Ministerio de Educación propone las disciplinas invariantes de formación general que debían tener los Planes de Estudio y se hicieron las adecuaciones en función a cada especialidad.
Luego de la aplicación de la Resolución 97 del 2006, el Nivel Medio Superior cuenta con dos perfiles de carrera en danza: Bachiller en Arte. Bailarín de Danza, con tres módulos: Contemporáneo, Folklore y el doble perfil; y Bachiller en Arte. Danza, con dos módulos: Profesor de técnica y Composición coreográfica, y Profesor de Folklore y Composición coreográfica.
En todos estos años, los múltiples egresados de la Escuela Nacional de Danza Moderna y Folklórica, la Escuela Nacional de Ballet, las Escuelas Profesionales y Vocacionales de Arte de todo el país, las Escuelas de Instructores de Arte, y todos los profesores de danza a nivel nacional, han podido mantener una superación sistemática a través de los cursos y seminarios ofrecidos por el Centro Nacional de Superación de Enseñanza Artística (CNSEA) y el Centro Nacional de Cultura Comunitaria, instituciones que han colaborado directamente en la consolidación y desarrollo de la enseñanza de la danza cubana.

El  Instituto  Superior  de  Arte se creó en 1976 para dar paso a los estudios universitarios de las diferentes especialidades artísticas, dado en una necesidad académica como consecuencia del desarrollo alcanzado en el Sistema de Enseñanza Artística en Cuba. Dificultades de disímiles órdenes no permitieron la apertura del área danzaria, aunque en el proyecto inicial sólo se concibió priorizar la Coreografía como especialidad fundamental afín a todos los perfiles de la danza.

Después de 25 años de experiencia en la enseñanza artística y contando con una amplia cantera de profesores, bailarines e investigadores de la danza en cada uno de sus perfiles, que trabajaban en compañías danzarias profesionales, escuelas y otros centros dedicados a esta manifestación, se hace imprescindible la creación de la enseñanza superior para lograr un mayor desarrollo cualitativo en el ámbito artístico-pedagógico del arte danzario en Cuba.

No fue hasta el curso 1987 – 1988 que se crea la Facultad de Arte Danzario del ISA y con ella la Carrera  de Arte Danzario, hecho que respondió a una deuda académica  del  proyecto artístico-pedagógico de la danza en Cuba. Aunque nació independiente al resto de las Facultades del Instituto, careció desde su fundación con un espacio propio que favoreciera la interrelación entre sus perfiles, el claustro de profesores y el estudiantado; la coherente organización del proceso docente; así como la interdisciplinariedad, que estuvo fundamentada desde el inicio en la concepción general del Plan de Estudio.

Fue muy importante en esas circunstancias el respaldo ofrecido por diferentes instituciones que se convirtieron en Unidades Docentes de la Facultad de Arte Danzario, como es el caso del Conjunto Folklórico Nacional de Cuba, Danza Nacional de Cuba, el Ballet Nacional de Cuba, la Escuela Nacional de Ballet, y La Escuela Elemental de Ballet Alejo Carpentier. En el caso de esta última, “L y 19”, comenzó primeramente acogiendo a los Cursos Regulares para Trabajadores en el perfil de Ballet, luego se incorporó el de Danza Contemporánea en la misma modalidad, los cuales se han mantenido abriendo alternativamente cada año hasta el presente.  Gracias a esta valiosa colaboración, no sólo se atenuó el problema de la carencia de salones y aulas para las clases, sino también, se favoreció la carrera en calidad del proceso docente en la medida que el claustro de profesores estaba compuesto en su mayoría por la vanguardia artístico-pedagógica del momento.

En principio, la Carrera de Arte Danzario integró en su marco los perfiles de Danza Folklórica, Ballet y Danza Contemporánea, todas en la modalidad de Curso Regular de Trabajadores y para estudiantes residentes en La Habana con la aplicación del Plan de Estudio “B”. Posteriormente, por necesidades de diversos  órdenes que incluyeron el ofrecer la superación también merecida a profesores-artistas de todo el territorio nacional, se da paso al Curso por Encuentros de Trabajadores.

La mayor parte de los estudiantes de la Carrera de Arte Danzario de la modalidad de Curso Regular de Trabajadores,  eran profesionales de gran experiencia y prestigio en el ejercicio de su profesión, bailarines, profesores, instructores de arte, metodólogos  o asesores, de ahí que las disciplinas y asignaturas prácticas correspondientes a los diferentes perfiles sólo alcanzó  un veinte  por ciento de la carga horaria total en el diseño de los Planes de Estudios.

En el caso del Curso por Encuentro, fue insertado dentro de los planes “C”, el cual se fundamentó igualmente en la profundización del marco teórico-metodológico y la cantidad de horas de clases prácticas reducidas, debido a  las características de esta modalidad de implementación del Plan de Estudio.

En  el año 1989   fue  abierta  la filial  de  Camagüey  que  hasta  la  fecha  ha  ofrecido sólo la modalidad de Curso por Encuentro de Trabajadores. En sus inicios contó únicamente con el perfil de Ballet, posteriormente en el curso 2002 – 2003 se incluyó, además, el de Danza Folklórica. Esta apertura fue posible gracias al desarrollo artístico, pedagógico y cultural que históricamente ha caracterizado a esta provincia del país, fundamentalmente en las manifestaciones danzarias, encabezado por la Escuela Profesional de Ballet, El Ballet de Camagüey y por último, el Ballet Folklórico de Camagüey.

A ocho años de fundada la Facultad Arte Danzario, en el curso 1995-1996, se decide institucionalmente anexar la Carrera de Arte Danzario a la Facultad de Artes Escénicas, por razones de diversos órdenes y para compartir ambas el mismo espacio. Auque la danza y el teatro están unidos históricamente desde su propia génesis y constituyen manifestaciones artísticas de las artes escénicas,  no fue acogida la disposición de forma positiva por una parte considerable de los directivos y claustro en general de cada Facultad. La complejidad a la hora de organizar el proceso docente en un espacio insuficiente para tantos perfiles, y donde las disciplinas prácticas constituyen el eje fundamental en las mayorías de las carreras, entre otras nociones, demostró posteriormente que no fue fructífera  esa unión.

Durante este período vale destacar el arduo trabajo realizado por las vicedecanas  de danza y las jefas de departamentos de cada uno de los perfiles de la Carrera de Arte Danzario, que permitieron seguir desarrollando el trabajo metodológico e investigativo departamental, así como la consolidación y estabilización del claustro de profesores en cada una de las disciplinas fundamentales del perfil.

Luego también de ocho años de experiencia en la implementación de los cursos para trabajadores y como consecuencia del continuo perfeccionamiento de los planes de estudios universitarios, se hizo necesaria la creación del Curso Regular Diurno a partir  del  curso  académico  1995-1996. En esta modalidad se amplía el encargo social de sus jóvenes egresados en los planos artísticos, docentes y teóricos-investigativos. Se proyectó con un mejor equilibrio entre la actividad práctico-teórica y la metodológica con el objetivo de formar un profesional de la danza que con estudios precedentes en el sistema de enseñanza Artística,  o sin ellos, pudiera alcanzar igual o mayor nivel de competencia en los planos artísticos, pedagógicos e investigativos.

El Plan de Estudio C perfeccionado de la carrera de Arte Danzario describe que el objeto de estudio  de sus perfiles por su misma naturaleza “práctica del arte” se relaciona con un sistemático componente de trabajo, de ahí que el conocimiento, resultado del conjunto de materias de enseñanza parta de una sólida y sintética fundamentación teórica, que se cristaliza a partir de la vinculación de la práctica misma. Tanto en el diseño curricular como en la fundamentación de las disciplinas se corrobora la cientificidad de este principio.

Finalmente, como un viejo anhelo de los directivos, profesores y estudiantes de la Carrera de Arte Danzario y como consecuencia del proceso de conformación de la nueva estructura administrativa del Instituto Superior de Arte, a finales del curso 2008-2009 se toma la decisión por el Ministerio de Cultura y  el Consejo de las Artes Escénicas  reorganizar las dos facultades, ahora con nuevas nomenclaturas: Arte Teatral y Arte Danzario.

Durante el curso 2009-2010 la Facultad de Arte Danzario estuvo enfrascada primeramente en reorganizar su nueva estructura, partiendo del completamiento de sus cuadros directivos y en organizar el proceso docente-educativo en condiciones muy desfavorables, por el hecho de no contar aún con un espacio propio donde se enclaven las aulas y salones de los tres perfiles de carrera de manera orgánica y cohesionada.

Durante los últimos años y a partir de la necesidad de continuar el perfeccionamiento de los planes de estudio de la carrera de danza para conformar el Plan “D”, los especialistas de la Facultad de Arte Danzario, la Escuela Nacional de Danza, y el Centro Nacional de Escuelas de Arte, han emprendido un serio trabajo metodológico, cuyo objetivo fundamental está dirigido al establecimiento de más eficientes indicadores de correspondencia entre las disciplinas y sus contenidos, en los planes de estudio de los tres niveles de la enseñanza artística de la danza en Cuba.

Los  departamentos  de Ballet, Danza Contemporánea y Danza Folklórica, junto al claustro de profesores y la Comisión de Carrera de Arte Danzario, se encuentran actualmente imbuidos en la conformación del Plan de Estudio D, en un sólido trabajo metodológico que tendrá como colofón su próxima presentación al Ministerio de Educación Superior, para su posible defensa y aprobación.

Con relación al cuarto nivel de enseñanza, el Instituto Superior de Arte dio paso a  su primer programa con vistas a la obtención del Grado Científico de Máster de sus egresados, con la implementación de la Maestría en Arte, la cual contó con menciones en Música, Ates Plásticas, Arte Teatral y Danza. Se desarrolló desde el año 2000 hasta enero del 2010, momento que fue evaluada y cerrada para dar paso a otros proyectos de perfeccionamiento con programas de mayor alcance a nuestras necesidades socioculturales.

La Maestría en Artes surgió como una necesidad de superación y recalificación de los profesionales graduados en las especialidades artísticas.  Después de 22 años de constituida la Universidad de las Artes, con la formación de especialistas se hizo necesario una nueva etapa que enfocara el quehacer artístico – científico – metodológico, desde el fundamento de la investigación y la práctica artística. Fue diseñada en primera acción  para aquellos profesionales que se desempeñan en la enseñanza artística y en la investigación.

El perfil del  egresado estaba delineado para que una vez graduado estuviera preparado para ser un profesional del arte capaz de desempeñarse con un alto nivel en la docencia, la investigación, la dirección, la difusión y la creación artística; contribuir al progreso y fortalecimiento cultural de nuestra sociedad; formular propuestas innovadoras en el ámbito de la teoría y de la crítica de arte a través de publicaciones, conferencias, congresos, etc.; diseñar y llevar a cabo programas de protección y difusión del patrimonio artístico y cultural; diseñar y desarrollar actividades que contribuyan a elevar el nivel cultural de la sociedad dentro de diferentes organismos e instituciones; favorecer el rescate, enriquecimiento y divulgación de nuestros valores artístico-culturales; y conservar, difundir y enriquecer los valores de la cultura latinoamericana, basados en el conocimiento y la apreciación de nuestra cultura y de otras culturas.

Otro logro de la Facultad de Arte Danzario ha sido la inauguración de la Maestría en Estudios Teóricos de la Danza, que lanzó su convocatoria para la apertura de su primera edición en septiembre de 2009, para dar comienzo a su primer módulo el 1ro. de marzo de 2010. Contó con la matrícula inicial de 30 maestrantes, dentro de los que se encuentran dos extranjeras, de Colombia y de México. Tendrá una duración de dos años y cuenta en su estructura con cuatro módulos. Las horas lectivas tendrán lugar en 4 encuentros de 5 semanas a lo largo de ese período. En marzo de 2012 tendrán lugar las defensas de las tesis de los primeros egresados de este cuarto nivel de enseñanza de las artes danzarias.

El Programa de Maestría propicia en los egresados el desarrollo de competencias para la fundamentación teórico-práctica de los procesos artísticos en el perfil de la danza; la crítica de las artes danzarias; el diseño, instrumentación, asesoría y evaluación de investigaciones especializadas en diferentes contextos y niveles de las manifestaciones danzarias, con pertinencia social en los campos del desarrollo sociocultural y artístico; y el diseño, implementación y evaluación de estrategias de desarrollo de las artes danzarias, encaminadas a la consolidación de la identidad nacional y el diálogo a la interculturalidad.

La Propuesta Curricular de la Maestría se propone los siguientes objetivos generales:

  1. Fundamentar el arte escénico desde la perspectiva de la antropología sociocultural, aportaciones y retroalimentaciones.
  2. Valorar códigos estético-culturales de la sociedad actual, a partir del análisis  crítico de las principales concepciones teóricas en relación con el arte y la cultura danzaria.
  3. Construir herramientas teórico- metodológicas para el ejercicio de la capacidad crítico-creadora en la determinación y propuesta de soluciones a problemáticas teórico-prácticas de la praxis danzarías en el contexto actual.
  4. Integrar  teórica y prácticamente los componentes básicos de una investigación aplicada a procesos socioculturales vinculados al quehacer artístico danzario.
  5. Desarrollar un proceso de ejercitación de técnicas dramatúrgicas y un aparato categorial que sirvan de base creadora para su empleo en las diversas aplicaciones del trabajo escénico danzario.
  6. Construir unidades de significación artístico – cultural.

Entre los principales requisitos de ingreso a la Maestría está el que los aspirantes deberán de ser egresados de la educación superior en carreras de artes danzarias, artes escénicas en general y humanidades, siempre que se desempeñen profesionalmente en tales áreas.
Existe en el Instituto Superior de Arte además, la Maestría en Procesos Formativos de la Enseñanza de las Artes, la cual posee dos menciones: Danza y Música. Cuenta con un programa dirigido a profesores de estos dos perfiles de todos los niveles de la enseñanza artística que requieren perfeccionar sus estrategias y habilidades psicopedagógicas, tanto en las disciplinas de las prácticas artísticas, como en las teórico-prácticas que las sustentan. Su primera edición dio comienzo en mayo de 2011.
El programa de esta Maestría se sustenta en la confrontación de estrategias generales de enseñanza-aprendizaje con las especificidades de la enseñanza artística, por lo que emplea métodos interactivos, dialógicos y participativos; estimula debates con los estudiantes a partir de su formación académica y sus experiencias prácticas. De igual modo reconoce la interrelación de la creación, la interpretación y la investigación artísticas con la enseñanza de las artes como proceso formativo, cuyo punto de partida y finalidad principal son las prácticas artísticas.
En el plano de la práctica artística de la Facultad, los perfiles de la Carrera de Arte Danzario han contribuido de manera permanente al desarrollo de las actividades de Extensión Universitaria del ISA. Se destaca en este campo la agrupación ISADANZA, fundada en el 1991 en el Departamento de Danza Folklórica y dirigida en sus primeros años por la profesora Titular, y coreógrafa  Graciela Chao Carbonero. Estuvo integrada por estudiantes del Curso por Encuentro de Trabajadores, los cuales participaron en giras artísticas nacionales e internacionales, así como en diferentes programas televisivos y presentaciones teatrales. Posteriormente se integraron  graduados, profesores adiestrados, estudiantes y profesores de este perfil.  

ISADANZA hoy está constituida por estudiantes y profesores de los tres perfiles de la Carrera de Arte Danzario. Se caracteriza por mantener un flujo continuado de entrada de jóvenes bailarines, ya que entre sus fines actuales está la promoción de la práctica preprofesional en los ámbitos universitarios e instituciones culturales. Su trabajo artístico es el resultado del proceso creativo que se produce en los Talleres de creación danzaria, Composición Coreográfica y Repertorio, como disciplinas que componen el Plan de Estudio. Por el tipo de estructura de la agrupación, es posible simultanear las presentaciones artísticas con diversas actividades docentes, como las de impartir cursos de extensión universitaria,  conferencias ilustradas, clases magistrales y seminarios.

Entre los reconocimientos más importantes obtenidos por esta agrupación artística están: Premio Wemilere 1998, a Clase Magistral; Presentación Artística en el IX Festival de PERCUBA 98; Reconocimiento de Destacado de la Cultura, ISA 2000; Premio a la Mejor Labor Coreográfica y Mención Especial en el XV Festival ELSINOR 2001; Premio al Espectáculo Artístico en el Pabellón de la Cultura, EXPOCUBA 2002;  y Premio al Espectáculo por el Día de África, en el III Festival de la Cultura Africana 2003. Los miembros de ISADANZA también han sido condecorados en eventos nacionales de danza como “Solamente Solos”  y  “Danzan Dos”. Entre sus giras internacionales más recientes podemos mencionar su participación en la gala artística para la condecoración de Doctor Honoris Causa a Eusebio Leal (Historiador de La Habana) y a Silvio Rodríguez (Cantautor), otorgado  por la Universidad de Xalapa, México, en octubre de 2010; y en Festival Afrocubam de Oslo, Noruega, en febrero de 2011.

Siendo el Arte Danzario una de las carreras de más reciente creación de la Enseñanza Superior del Arte, ha logrado un alto prestigio profesional por la calidad de sus graduados que ya suman 464 hasta la fecha, incluyendo la primera graduación del Curso Regular de Trabajadores en julio de 1991 y la primera del Curso Regular Diurno, que tuvo lugar en el mes de junio de 1999. El fondo bibliográfico del ISA cuenta con un amplio caudal de información con las tesis de sus egresados, que constituyen valiosos resultados de investigaciones sobre las más diversas manifestaciones de la danza en Cuba.

En cuanto al desarrollo del trabajo de investigación del claustro, la facultad ha obtenido importantes logros cuyos resultados han tributado mayormente a la docencia y también han sido conducentes a la obtención de categorías científicas. Ejemplos de estos alcances son las tesis de maestrías, doctorados, multimedias para la enseñanza y las publicaciones realizadas por los profesores. También ha recibido diferentes condecoraciones en este orden como el “Aporte más útil a la enseñanza superior de las artes”, “Premio a los resultados investigativos del quinquenio”, “Premios de investigaciones colectivas del ISA”, y en tres ocasiones, el “Premio Nacional de Investigaciones Culturales”.

En estos casi veintitrés años de la fundación de la Facultad de Arte Danzario, ha existido una permanente y creciente demanda, tanto de estudiantes como profesionales cubanos y de extranjeros, por cursar estudios de pregrado o postgrado, así como recibir asesoría técnico-profesional de nuestros docentes en diversos países como El Salvador, Colombia, Venezuela, México, Costa Rica, República Dominicana, Canadá, República de Guinea, Turquía, España, Alemania, Suiza y Austria. Este hecho está validado fundamentalmente por la naturaleza de la enseñanza que brinda su claustro de profesores en cada uno de los perfiles.  

Los  estudios  del arte danzario  en  el  Instituto  Superior  de  Arte  se  ajustan  a las  mejores  tradiciones  del sistema de  enseñanza artística en cada uno de sus perfiles,  heredadas  de  sus  fundadores y representada por la vanguardia artística y pedagógica  de  la  cultura  y  la  educación  cubanas.

 

Bibliografía

 

Balbuena Gutiérrez, Bárbara: La Facultad de Arte Danzario: logros y nuevos retos en el
quehacer artístico – pedagógico de la Danza en la Universidad de las Artes. En: Cúpulas, No. 1, Nueva Época, Ciudad de  La Habana, octubre de 2010.
Balbuena Gutiérrez, Bárbara y Graciela Chao Carbonero: Apuntes para la enseñanza de las
 Danzas cubanas. Historia y Metodología. Ediciones Cúpulas, Editorial Adagio, Ciudad
 de La Habana, 2010.
Colectivo de Autores: La enseñanza Artística en Cuba, Dirección de Enseñanza Artística,
            Editorial de Letras Cubanas, La Habana Cuba, 1986.
Páramo Cabrera, Hortencia: La escuela Nacional de Arte y la Plástica Cubana
Contemporánea, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan
Marinello, Ciudad de La Habana, Cuba, 2001.

 

Dra. Bárbara Balbuena Gutiérrez.                                            
Decana de la Facultad de Arte Danzario.

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